Cómo leer la etiqueta del alimento de tu perro o tu gato sin dejarte engañar

¿Sabías que un alimento seco que pone «con pollo» puede llevar solo un 3 o 4 % de pollo, y uno que pone «sabor a pollo» quizá ninguno? La parte delantera de la bolsa es publicidad; la información útil está detrás, en letra pequeña. Lo primero que debes buscar es si es un alimento completo para la especie y la edad de tu animal.

Aquí tienes cómo leer cada parte de la etiqueta y cómo comparar alimentos secos entre sí sin trampas.

Las partes de la etiqueta, una a una

«Completo» o «complementario»

Un alimento completo cubre todas las necesidades del animal si se da en la cantidad indicada. Uno complementario no, y está pensado para darse junto a otra comida: premios, algunas latas gourmet, toppings o sobres.

Comprueba también para quién es: perro o gato, cachorro, adulto o senior, y en algunos casos el tamaño de la raza. Un alimento seco de cachorro de raza grande, por ejemplo, controla el calcio de una forma que no tiene uno normal.

Lo que significa el nombre del producto

El nombre del producto está ligado al porcentaje del ingrediente, pero las reglas cambian según dónde se venda. En Estados Unidos y como referencia en muchos países de América se usan las de la AAFCO; en Europa, las de la FEDIAF. Como orientación:

En la bolsa                         Mínimo del ingrediente
                                    AAFCO       FEDIAF
"Pollo para perros" (solo el        95 %        -
 nombre del ingrediente)
"Menú", "cena" o "fórmula"          25 %        26 %
 de pollo
"Rico en pollo"                     -           14 %
"Con pollo"                         3 %         4 %
"Sabor a pollo"                     sin mínimo: basta con que se note

Si tu país tiene una norma propia, suele parecerse a una de las dos. La lección es la misma en todas: «con» y «sabor a» prometen muy poco.

La lista de ingredientes

En la lista, los ingredientes van ordenados de mayor a menor peso. Si el primero es un cereal, ese es el ingrediente principal. Ojo con un detalle: la carne fresca pesa mucho por el agua que tiene, y después del proceso de fabricación pierde buena parte de ese peso. Por eso «pollo fresco» en primer lugar no siempre significa que sea lo que más aporta.

Algunas etiquetas dividen un mismo ingrediente en varios, como «arroz», «harina de arroz» y «salvado de arroz», para que ninguno aparezca el primero. No es ilegal, pero conviene saberlo.

Los componentes analíticos

Es la tabla con los porcentajes de proteína bruta, grasa bruta, fibra bruta, ceniza bruta y humedad. La palabra «bruta» se refiere al método de análisis, no a la calidad. Esta tabla sirve sobre todo para comparar productos.

Un alimento seco de adulto suele rondar entre un 20 % y un 30 % de proteína en perros y algo más en gatos, pero el número aislado dice poco sin saber la humedad y de dónde viene esa proteína.

Cómo comparar un alimento seco con una lata

No puedes comparar directamente el 9 % de proteína de una lata con el 26 % de un alimento seco, porque la lata es casi todo agua. Hay que pasar los dos a «materia seca»: proteína ÷ (100 − humedad) × 100.

Lata:    proteína 9 %, humedad 80 %
         9 ÷ (100 - 80) × 100 = 45 % en materia seca

Alimento seco:  proteína 26 %, humedad 9 %
         26 ÷ (100 - 9) × 100 = 28,6 % en materia seca

En este ejemplo, la lata tiene en realidad bastante más proteína que el alimento seco, aunque en la etiqueta parezca lo contrario.

Las calorías: el dato que más falta

No todas las normas obligan a poner la energía en la etiqueta: las de la AAFCO la piden en los alimentos completos, y en otros lugares es voluntaria. Muchas marcas la indican como «energía metabolizable», en kcal por kilo o por 100 gramos. Es el dato que necesitas para calcular la ración y comparar.

Si no aparece, búscalo en la web del fabricante o pregúntalo. Te enseñamos a usarlo en cuánto debe comer un perro.

Los aditivos

Verás vitaminas, minerales, taurina en los de gato y conservantes o antioxidantes. Muchos de estos aditivos son necesarios: las vitaminas y minerales completan la dieta y los antioxidantes evitan que la grasa se enrancie.

«Sin conservantes artificiales» no significa sin conservantes: suelen usarse otros, como extractos de romero o tocoferoles. No es ni mejor ni peor por sí mismo.

Fabricante, lote y modo de empleo

La etiqueta tiene que indicar quién lo fabrica o comercializa, con una dirección o un teléfono de contacto, y un número de lote. Apunta o fotografía el lote de la bolsa que estás usando: si alguna vez hay una retirada de producto o tu animal enferma después de empezar uno nuevo, te servirá para reclamar.

El modo de empleo incluye la tabla de cantidades y, en muchos casos, un teléfono o correo de atención al cliente. Úsalo: las marcas serias responden a preguntas sobre calorías, origen de los ingredientes o estudios del producto.

Reclamos que conviene mirar con lupa

«Natural», «premium», «holístico» o «grado humano» no tienen una definición legal estricta en todos los casos y dicen poco sobre la calidad real. «Sin cereales» tampoco es necesariamente mejor: la mayoría de perros y gatos digieren bien los cereales cocinados, y estos alimentos secos suelen sustituirlos por legumbres o patata.

Lo que sí aporta información es que el fabricante tenga nutricionistas, haga estudios de alimentación y responda a tus preguntas.

Cuándo ir al veterinario

Pide consejo si tu animal tiene una enfermedad que requiera dieta especial (riñón, hígado, alergias, problemas urinarios, diabetes) o si con un alimento seco nuevo aparecen picores, vómitos o diarrea persistentes. Las dietas veterinarias tienen un objetivo terapéutico y deben usarse bajo control.

Dudas frecuentes

¿Qué es la ceniza bruta?

No es ceniza añadida: es lo que queda al quemar el alimento en el laboratorio, es decir, los minerales. Un alimento seco normal suele tener entre un 5 % y un 10 %.

¿Puedo dar alimento seco de perro a mi gato?

De forma habitual, no. Los gatos necesitan más proteína y nutrientes como la taurina, que el alimento seco de perro no garantiza. Lo explicamos en lo que no debe comer un gato.

¿Importa la fecha de consumo preferente?

Sí. Pasada la fecha, las grasas pueden enranciarse y algunas vitaminas pierden efecto. Compra bolsas que puedas gastar en unas semanas una vez abiertas. Una bolsa enorme de oferta no sale tan barata si la mitad acaba rancia o con bichos. Guárdalo cerrado en su bolsa original, que lleva una capa interior que lo protege del aire.

De dónde salen los datos

  • AAFCO: reglas de denominación de alimentos para mascotas (95 %, 25 %, 3 % y «sabor») y declaración de calorías.
  • FEDIAF: código de buenas prácticas de etiquetado de alimentos para animales de compañía.