Perro con diarrea: qué hacer en casa y cuándo ir al veterinario

¿Tu perro tiene diarrea pero sigue comiendo y moviendo la cola? En un perro adulto que está animado y bebe, una diarrea leve suele mejorar en uno o dos días con comida suave y agua a mano. Lo que cambia el panorama es la sangre abundante, las heces negras, los vómitos a la vez, el decaimiento o que se trate de un cachorro.

Aquí tienes cómo distinguir una diarrea que puedes vigilar en casa de una que necesita veterinario hoy mismo. Ante la duda, llama a la clínica: es lo que más tranquiliza.

Qué mirar y qué hacer

Las causas más habituales

La mayoría de diarreas agudas tienen un origen sencillo: ha comido algo de la basura o del suelo, le han dado sobras grasas, ha cambiado de comida de golpe o ha pasado por una situación de estrés, como un traslado o una visita en casa.

Otras causas necesitan tratamiento: parásitos intestinales como la giardia o los gusanos redondos, infecciones víricas o bacterianas, intoxicaciones, cuerpos extraños y enfermedades del páncreas, el hígado o el riñón. Una diarrea que dura más de unos días o que vuelve una y otra vez no es «algo que comió».

Fíjate en cómo es

Hay dos patrones que ayudan al veterinario. En uno, el perro hace pocas veces pero mucha cantidad, muy líquida, y puede adelgazar si dura. En el otro, sale muchas veces, poca cantidad, con moco, a veces con algo de sangre roja y haciendo fuerza.

El color también cuenta. Unas heces negras y pegajosas como el alquitrán pueden indicar sangrado en la parte alta del intestino y son motivo para ir a la clínica sin esperar.

Qué hacer en casa si es leve

Si es un perro adulto, sano y animado, deja siempre agua limpia a su alcance. Ofrécele comidas pequeñas y suaves repartidas en tres o cuatro tomas durante uno o dos días. No hace falta dejarlo mucho tiempo sin comer: si lo dudas, pregunta al veterinario qué prefiere en su caso.

Sácalo más veces a la calle para que no tenga que aguantarse, y apunta cuántas veces hace y cómo. Cuando las heces vuelvan a tener forma, mezcla poco a poco la dieta suave con su comida habitual durante dos o tres días.

La dieta suave, bien hecha

Lo clásico es arroz blanco bien cocido con pollo o pavo cocido, sin piel, sin huesos, sin sal y sin condimentos. Otra opción son las comidas gastrointestinales de venta en clínicas, que están formuladas para estos casos y son completas.

Una referencia orientativa para empezar:

Proporción:     2 partes de arroz cocido + 1 parte de pollo cocido
Tomas:          3 o 4 al día, pequeñas
Duración:       1 a 3 días, hasta que las heces tengan forma
Vuelta a lo normal (2 o 3 días):
  día 1   75 % dieta suave + 25 % su comida
  día 2   50 % + 50 %
  día 3   25 % + 75 %, y luego solo su comida

No es una dieta completa para muchos días. Si la diarrea no mejora en dos o tres días, la solución no es alargarla.

Lo que no debes darle

Ningún antidiarreico de los que tomas tú. Algunos son peligrosos para ciertos perros, como los collies y otras razas de pastoreo con una sensibilidad genética a varios fármacos, y otros esconden síntomas de una infección. Tampoco leche, que muchos perros no digieren bien, ni caldos comerciales con sal y cebolla.

Los probióticos para perros pueden ayudar en algunos casos, pero que te los recomiende el veterinario. Nada de remedios caseros con infusiones o carbón de farmacia sin consultarlo.

Vigila la deshidratación

La diarrea hace perder agua y sales. Pellizca con suavidad la piel de la nuca y suéltala: debería volver a su sitio enseguida. Si tarda, si las encías están secas o pegajosas o si los ojos parecen hundidos, necesita veterinario ese mismo día.

Si además vomita y no retiene el agua, el riesgo sube mucho. Tienes cómo actuar ante los vómitos en mi perro vomita.

Cachorros: no esperes

Un cachorro con diarrea se deshidrata en pocas horas. Si además no ha terminado las vacunas, puede tratarse de parvovirosis, una infección grave y muy contagiosa que se trata mejor cuanto antes. Diarrea con sangre, vómitos o decaimiento en un cachorro son una urgencia.

Lo mismo vale para perros mayores o con enfermedades crónicas: tienen menos reservas y conviene llamar a la clínica desde el primer día.

Lleva una muestra

Si vas al veterinario, recoge una muestra reciente de heces en un bote limpio o una bolsa cerrada. Sirve para buscar parásitos como la giardia, que no siempre se ven y a veces requieren varias muestras de días distintos.

Una foto de las heces y tus notas sobre cuántas veces ha hecho, desde cuándo y qué ha comido ahorran tiempo en la consulta.

Cómo prevenir las diarreas más tontas

Haz los cambios de comida de forma gradual, en una semana, como explicamos en cómo cambiar de alimento. No le des sobras grasas de la mesa y vigila lo que recoge en los paseos.

Mantén al día las vacunas y la desparasitación interna según la pauta de tu veterinario, y recoge siempre las heces en la calle: muchos parásitos se contagian así entre perros.

Cuándo ir al veterinario

Ve en el momento si hay mucha sangre o heces negras, si también vomita, si está decaído o con la barriga dolorida, si sospechas un tóxico o si es un cachorro. Pide cita en el día si la diarrea dura más de 48 horas, si hay signos de deshidratación o si es un perro mayor o con otra enfermedad.

Dudas frecuentes

¿Es normal que tenga moco en las heces?

Un poco de moco de forma puntual puede aparecer cuando el intestino grueso está irritado. Si se repite, si hay sangre o si hace mucha fuerza, coméntalo con el veterinario.

¿Puede contagiarse a otros perros de casa?

Si la causa es un parásito o un virus, sí. Recoge las heces enseguida, lava los comederos y evita que compartan zona de hacer sus necesidades hasta saber qué tiene.

¿Y si tiene diarrea cada pocas semanas?

Las diarreas que vuelven pueden deberse a parásitos mal controlados, a una intolerancia alimentaria o a una enfermedad digestiva crónica. Necesitan estudio, no otra ronda de arroz con pollo.

De dónde salen los datos

  • Manual Merck de Veterinaria: diarrea aguda y crónica en perros, y signos de deshidratación.
  • ESCCAP: control de parásitos intestinales, incluida la giardia.
  • Washington State University, Veterinary Clinical Pharmacology Lab: sensibilidad a fármacos por la mutación MDR1 en razas de pastoreo.