Mi gato no come: por qué no hay que esperar más de un día

¿Tu gato lleva un día sin tocar el cuenco? No lo dejes estar. A diferencia de los perros, un gato que pasa varios días sin comer puede desarrollar una enfermedad grave del hígado, la lipidosis hepática, sobre todo si tiene algo de sobrepeso. La regla práctica es sencilla: si no come nada en 24 horas, llama al veterinario; si es un gatito, un gato mayor o tiene otra enfermedad, antes.

Aquí tienes las causas más habituales y lo que puedes probar en casa mientras tanto, sin forzarle.

Por qué deja de comer y qué hacer

Por qué es más serio en gatos

Cuando un gato deja de comer, su cuerpo empieza a usar la grasa de reserva para obtener energía. El hígado del gato no gestiona bien esa avalancha de grasa y se va llenando de ella hasta que deja de funcionar como debe.

El problema es que, cuanto peor está el hígado, menos apetito tiene el gato, y se entra en un círculo difícil de romper sin ayuda. Por eso en gatos no vale el «ya comerá cuando tenga hambre».

El estrés, una causa muy frecuente

Los gatos llevan muy mal los cambios. Una mudanza, obras en casa, un animal nuevo, visitas, unos días en una residencia o incluso mover el cuenco de sitio pueden hacer que deje de comer un día o dos.

En esos casos, ayuda devolverle su rutina, darle un rincón tranquilo con la comida, el agua y el arenero cerca, y evitar que otros animales lo molesten mientras come. Aun así, si pasa el día entero sin comer, la regla de las 24 horas sigue valiendo.

Dolor de boca y dientes

Muchos gatos que «no quieren comer» en realidad quieren, pero les duele. Fíjate en si se acerca al cuenco con interés, toma la comida y la suelta, mastica de un solo lado, babea o tiene mal aliento.

Los problemas dentales son muy comunes en gatos adultos y se pueden tratar. Te contamos cómo prevenirlos en cuidar los dientes de tu perro o gato.

Enfermedades que quitan el apetito

La falta de apetito acompaña a casi cualquier enfermedad: infecciones respiratorias que le tapan la nariz, problemas de riñón, del páncreas, de tiroides, cuerpos extraños tragados o problemas urinarios. Un gato con la nariz tapada no huele la comida y la rechaza.

Si además del apetito notas que se esconde, vomita, tiene diarrea, bebe mucho más de lo normal o va al arenero sin hacer nada, la visita no puede esperar.

Qué puedes probar en casa

Mientras consigues cita, hay cosas que a veces animan a un gato a comer. Templa la comida húmeda unos segundos para que huela más, sin que quede caliente. Ofrece pequeñas cantidades frescas varias veces al día en lugar de dejar el cuenco lleno.

Usa un plato plano y ancho, porque a muchos gatos les molesta que los bigotes rocen el borde. Y colócalo lejos del arenero y en un sitio donde se sienta seguro.

Lo que no debes hacer

No le fuerces a comer metiéndole comida en la boca sin indicación del veterinario: puede atragantarse y, además, le tomará aversión a esa comida. Tampoco le cambies de alimento de golpe varias veces seguidas buscando «uno que le guste», porque puede acabar con el estómago revuelto.

Y no le des leche ni comida de personas para que coma algo. Muchos gatos adultos no toleran la lactosa, y algunos alimentos son tóxicos. Los repasamos en alimentos que no debe comer un gato.

Si come, pero menos que antes

Una bajada de apetito gradual también merece atención, sobre todo en gatos mayores. Pésalo: una pérdida de peso lenta pero constante puede ser el primer aviso de una enfermedad de riñón o de tiroides.

Para gatitos sirve una báscula de cocina. Con un gato adulto, pésate tú con él en brazos y resta tu peso. Apunta la cifra con la fecha: comparar de un mes a otro es lo que avisa del problema.

Fíjate también en cómo come. Un gato que se acerca al cuenco, huele y se va puede tener náuseas. Uno que come con ganas pero poco puede tener dolor al tragar o al masticar. Contárselo así al veterinario le ahorra pruebas.

Un registro sencillo

Apuntar lo que pasa ayuda mucho al veterinario. Puedes llevar algo así en el teléfono:

Última vez que comió con normalidad:  martes, 20:00
Desde entonces:  2 bocados de húmeda el miércoles
Agua:  bebe algo / no bebe / bebe muchísimo
Arenero:  pis normal, sin caca desde ayer
Otros:  se esconde bajo la cama, mal aliento
Cambios en casa:  visita de familiares el fin de semana
Peso:  4,3 kg (hace un mes, 4,6 kg)

Cuándo ir al veterinario

Pide cita si tu gato adulto no ha comido nada en 24 horas, o si come muy poco durante dos o tres días. Ve el mismo día si es un gatito, si es mayor, si tiene sobrepeso o enfermedades previas, o si además vomita, tiene la piel o las encías amarillentas, respira con la boca abierta o se esconde y no responde.

Si es un macho que va al arenero una y otra vez sin orinar, es una urgencia: puede tener la uretra obstruida.

Dudas frecuentes

¿Y si come golosinas pero no su alimento seco?

Puede ser capricho, pero también dolor de boca: lo blando duele menos. Si el patrón dura más de un par de días, coméntalo con el veterinario antes de dejarle comer solo premios.

¿Cuánto tiempo puede estar un gato sin beber?

Mucho menos que sin comer. Un gato que no bebe y no come se deshidrata rápido, sobre todo con calor. Si ves que tampoco bebe, no esperes al día siguiente. Te damos trucos en mi gato bebe poca agua.

¿Existen estimulantes del apetito?

Sí, hay medicamentos que el veterinario puede recetar cuando ve que el gato lo necesita, después de explorarlo. No se usan para tapar el problema, sino mientras se trata la causa. En casos graves, el veterinario puede alimentarlo con una sonda durante unos días hasta que recupera el apetito.

De dónde salen los datos

  • International Cat Care e ISFM: recomendaciones sobre anorexia y lipidosis hepática en gatos.
  • Colegios oficiales de veterinarios: signos de urgencia en gatos, incluida la obstrucción urinaria.