Cómo cuidar los dientes de tu perro o gato (y por qué importa tanto)

¿A tu perro le huele el aliento o tu gato mastica de un solo lado? Probablemente tenga sarro o las encías inflamadas, uno de los problemas de salud más frecuentes en perros y gatos adultos. La forma más eficaz de prevenirlo es la misma que en las personas: cepillarle los dientes, a ser posible todos los días, con un cepillo y una pasta para animales.

Suena a misión imposible con algunos animales, pero se puede conseguir si se enseña poco a poco. Aquí tienes cómo hacerlo y qué hacer si ya hay sarro.

La boca de tu mascota, paso a paso

Qué es la enfermedad periodontal

Los restos de comida y las bacterias forman sobre los dientes una capa blanda, la placa. Si no se retira, en pocos días se endurece y se convierte en sarro, que irrita las encías. Con el tiempo, la infección baja hacia la raíz, el hueso que sujeta el diente se va perdiendo y el diente se mueve o se cae.

Duele, aunque muchos animales lo disimulan y siguen comiendo. Y las bacterias de una boca infectada pueden afectar a otros órganos.

Las señales que debes mirar

  • Mal aliento que dura todo el día, también lejos de las comidas.
  • Sarro amarillo o marrón, sobre todo en colmillos y muelas del fondo.
  • Encías rojas, hinchadas o que sangran al morder un juguete.
  • Masticar de un lado, dejar caer comida o rechazar lo duro.
  • Babeo, frotarse la boca con la pata o dientes que se mueven.

Levanta el labio de vez en cuando y mira las muelas del fondo: es donde más se acumula y donde menos se ve.

El material que necesitas

Un cepillo de cerdas suaves, de tamaño adecuado a su boca, o un dedil de silicona para empezar. Y una pasta de dientes para perros o gatos: suelen tener sabor a carne o a pollo y se pueden tragar sin problema.

Nunca uses pasta de dientes de personas. Muchas llevan flúor en cantidades que no deben tragarse, y algunas contienen xilitol, que es muy tóxico para los perros.

Cómo acostumbrarlo al cepillado

Ve por fases y en sesiones muy cortas, de uno o dos minutos, siempre acabando con un premio o un juego. Primero deja que lama la pasta de tu dedo. Después, levanta el labio y toca los dientes con el dedo. Cuando lo acepte, pasa al dedil y, por último, al cepillo.

No hace falta abrirle la boca: basta con levantar el labio y cepillar la cara externa de los dientes, que es donde se forma más sarro. Haz movimientos pequeños y circulares, con el cepillo inclinado hacia la encía.

Con gatos, todavía más despacio

Los gatos toleran peor que les toquen la boca. Elige un momento en que esté tranquilo y adormilado, por ejemplo después de comer, y no lo sujetes con fuerza. Si se agobia, para y vuelve a intentarlo otro día un paso más atrás.

Con un gatito es mucho más fácil: si lo acostumbras de pequeño, lo verá como parte de su rutina. Con un gato adulto puede llevar semanas, y aun así merece la pena.

Snacks, juguetes y alimentos dentales

Ayudan, pero no sustituyen al cepillo. Algunos snacks y alimentos dentales tienen estudios que muestran que reducen la placa o el sarro. Los mordedores pueden ayudar a limpiar por arrastre.

Ten cuidado con los objetos muy duros, como huesos, astas o piedras: pueden romper muelas. Y recuerda que los snacks tienen calorías, como explicamos en premios para perros.

La limpieza en el veterinario

Cuando ya hay sarro, el cepillo no lo quita. Hace falta una limpieza profesional con ultrasonidos, que en perros y gatos se hace con anestesia general: así se puede limpiar por debajo de la encía, revisar cada diente y extraer los que estén dañados.

Las «limpiezas sin anestesia» que se ofrecen en algunos sitios solo quitan el sarro visible, que es la parte menos importante, y pueden dar una falsa sensación de boca sana.

Qué pasa el día de la limpieza

Normalmente se hace un análisis de sangre unos días antes y te piden que venga en ayunas. En la clínica lo anestesian, le quitan el sarro por encima y por debajo de la encía, pulen los dientes y, si hace falta, hacen radiografías para ver las raíces.

Si algún diente está muy dañado, puede que haya que extraerlo. Pregunta antes cómo te avisarán si aparece algo que no estaba en el presupuesto. Lo habitual es que vuelva a casa el mismo día, algo adormilado, y que coma comida blanda uno o dos días.

Una rutina realista

No hace falta ser perfecto. Esta es una rutina que mucha gente puede mantener:

A diario      Cepillado de 1-2 minutos por fuera
              (si no llegas, al menos 3 veces por semana)
Cada semana   Levantar el labio y mirar las muelas
Algunos días  Snack o juguete dental adaptado a su tamaño
Cada año      Revisión de la boca en el veterinario
Si hay sarro  Limpieza profesional con anestesia

Cuándo ir al veterinario

Pide cita si ves sarro abundante, encías rojas o que sangran, un diente roto o que se mueve, o si tu animal tiene mal aliento constante. Ve antes si deja de comer, babea mucho, tiene la cara hinchada bajo un ojo o rechaza que le toques la boca, porque puede haber un absceso.

Dudas frecuentes

¿El alimento seco limpia los dientes?

Un alimento seco normal ayuda poco, porque la bola se rompe enseguida. Solo los diseñados para la salud dental tienen un efecto apreciable. Hablamos de alimento seco y comida húmeda en alimento seco o comida húmeda.

¿Es peligrosa la anestesia en un animal mayor?

Toda anestesia tiene un riesgo, pero con un análisis previo y control durante la limpieza es bajo en la mayoría de animales. Vivir con una boca infectada y dolorida también tiene riesgos. Háblalo con tu veterinario.

¿Los cachorros necesitan cepillado?

Sus dientes de leche se caen entre los tres y los siete meses, pero es el mejor momento para acostumbrarlos. Empieza con el dedo y la pasta, sin prisa, y cuando tenga los definitivos ya lo verá como algo normal.

De dónde salen los datos

  • WSAVA: guías de salud dental en perros y gatos.
  • Veterinary Oral Health Council (VOHC): productos dentales con eficacia comprobada frente a la placa y el sarro.