¿No sabes si tu perro está «fuerte» o directamente gordo? Pasa la mano por sus costillas: deberías notarlas con facilidad, con una fina capa de grasa encima, y ver su cintura al mirarlo desde arriba. Si tienes que apretar para encontrarlas, tiene sobrepeso, y es más frecuente de lo que parece: muchos dueños lo ven normal porque se acostumbran.
Unos kilos de más acortan la vida de un perro y le complican las articulaciones, la respiración y el corazón. La buena forma de adelgazar es lenta, sin dietas milagro y con el veterinario al lado.
Cómo saberlo y qué hacer
La prueba de las costillas, la cintura y la barriga
Los veterinarios usan una escala de condición corporal del 1 al 9, donde 4 y 5 son el ideal. Puedes hacer una aproximación en casa con tres comprobaciones: las costillas se notan sin apretar, la cintura se ve desde arriba como un estrechamiento detrás de las costillas, y la barriga sube hacia las patas traseras al mirarlo de lado.
Si no se notan las costillas, no hay cintura o la barriga cuelga, hay sobrepeso. El pelo largo engaña mucho: toca siempre, no te fíes solo de la vista.
Por qué importa tanto
El exceso de peso se relaciona con artrosis y cojeras, problemas de espalda, diabetes, dificultad para respirar, sobre todo en razas de hocico chato, y más riesgo con la anestesia. Un estudio clásico con labradores encontró que los que comían algo menos durante toda su vida vivían de media cerca de dos años más que sus hermanos.
Además, un perro que pesa menos se mueve con más ganas, juega más y se cansa menos en los paseos.
Primero, descartar una causa médica
La mayoría de perros engordan porque comen más de lo que gastan, pero algunas enfermedades, como el hipotiroidismo, también lo favorecen. Antes de empezar una dieta, lleva a tu perro al veterinario: lo pesará, calculará su peso ideal y, si hace falta, pedirá un análisis.
Esa primera visita también sirve para fijar un objetivo realista y un calendario de pesajes.
Cuánto peso puede perder
Lo recomendable es que pierda alrededor de un 1-2 % de su peso a la semana. Para un perro de 30 kg, eso son entre 300 y 600 gramos semanales. Puede parecer poco, pero en cuatro o cinco meses supone varios kilos, y así es más fácil que no los recupere.
Bajar más rápido no es mejor: el perro pasa más hambre, pierde músculo y es más probable que el plan se abandone.
La comida: menos cantidad o una dieta específica
Reducir mucho la ración de su alimento habitual puede dejarlo con hambre y con carencias, porque come menos de todo. Para pérdidas importantes, los veterinarios suelen recomendar un alimento específico para perder peso, con menos calorías y más fibra y proteína para que se sienta lleno.
La ración se calcula con su peso ideal, no con el actual. Te explicamos la cuenta en cuánto debe comer un perro. Y pesa la comida con báscula: a ojo, siempre se pone de más.
Los premios y las sobras, el enemigo silencioso
Muchos perros comen la ración correcta en su cuenco y engordan por todo lo demás: el trozo de pan del desayuno, las galletas de la abuela, las golosinas del parque. Pide a toda la familia que no le den nada fuera de lo acordado.
Si usas premios para educarlo, sepáralos de su ración diaria o usa trocitos muy pequeños, de zanahoria o de su propio alimento. Lo explicamos en premios para perros.
Más movimiento, poco a poco
Aumenta los paseos de forma gradual: diez minutos más al día durante una semana, y después otros diez. Para un perro con sobrepeso, caminar a buen ritmo y nadar son mejores que correr o saltar, que cargan las articulaciones.
Los juegos de olfato, como esconder parte de su ración por casa o usar alfombras olfativas, también le hacen gastar energía y le entretienen.
Cuando llegue a su peso, cómo mantenerlo
Alcanzar el peso ideal es la mitad del trabajo. Si vuelves de golpe a la cantidad de antes, recuperará los kilos en pocos meses. Lo normal es subir la ración poco a poco, un 5 o un 10 %, y seguir pesándolo cada mes hasta encontrar la cantidad que lo mantiene estable.
Conserva las costumbres que han funcionado: la báscula para la comida, los premios dentro de la ración y los paseos más largos. Si usabas un alimento de adelgazamiento, pregunta al veterinario si conviene seguir con uno de control de peso o pasar a uno normal.
Un plan de ejemplo
Perro de 34 kg con peso ideal de 28 kg
Objetivo semanal -1 % a -2 % = de 340 a 680 g
Tiempo estimado entre 9 y 18 semanas para 6 kg
Comida ración calculada con 28 kg,
pesada con báscula, en 2 tomas
Premios dentro de la ración, no aparte
Paseos +10 min cada semana hasta 1 h al día
Pesaje cada 2 semanas, siempre en la misma báscula
Cuándo ir al veterinario
Antes de empezar cualquier dieta, y cada pocas semanas para pesarlo y ajustar. Ve también si, a pesar de comer menos, no pierde peso, si cojea, se cansa mucho, respira con dificultad o bebe y orina más de lo habitual.
Dudas frecuentes
Mi perro está esterilizado, ¿es normal que engorde?
Es más fácil que engorde, pero no es inevitable. Tras la esterilización gasta menos energía y suele tener más apetito, así que hay que ajustar la ración. Lo explicamos en esterilizar a tu perro o gato.
¿Puedo darle verduras para que se llene?
Unas judías verdes cocidas o trozos de pepino pueden ayudar a que se sienta lleno con pocas calorías, sin pasar del 10 % de la dieta. Mira cuáles son seguras en frutas y verduras que puede comer un perro.
¿Y los gatos?
En gatos el sobrepeso es igual de frecuente, pero nunca deben hacer dietas bruscas ni pasar días sin comer, porque pueden enfermar del hígado. Cualquier plan de adelgazamiento de un gato tiene que hacerse con el veterinario.
De dónde salen los datos
- WSAVA: escala de condición corporal en perros y guías de control de peso.
- Kealy y otros (2002), Journal of the American Veterinary Medical Association: efecto de la restricción calórica sobre la longevidad en labradores.